Imagen original de © Andrey Armyagov

Hace unas semanas tuve el placer de poder compartir con mis compañeros de Dircom Canarias una charla sobre Social Employee y Redes Sociales Corporativas que pronto derivó en un debate de lo más interesante: ¿de quién debe depender el departamento de Comunicación Interna?

Estoy segura de que muchos de los que leéis ahora mismo este post os habréis hecho la misma pregunta…por desgracia, diría yo. Siento ser tan sincera pero es una cuestión a la que no consigo acostumbrarme y os diré porqué.

¿Imagináis que alguien preguntase de quién debe depender el Jefe de Prensa? Supongo que esto os parecerá obvio y alcéis todos la voz con un: “Hombre, evidentemente del Dircom”. Pues claro, evidentemente del Dircom, puesto que el Jefe de Prensa tiene como objetivo transmitir el mensaje corporativo a los periodistas, uno de los stakeholders de la empresa.

Y es que, que la prensa es un stakeholder que participa en la reputación de la compañía parece un dogma que nadie se atreve a cuestionar…pero ¿qué pasa con el empleado? ¿Se trata de un stakeholder de segunda categoría?

El simple hecho de que un Dircom se haga la pregunta ya nos da a entender que puede prescindir de ella. Y no me extraña, porque la Interna es una herramienta difícil de gestionar, que exige una escucha efectiva, una gran capacidad de trabajo colaborativo y transversalidad y altas dosis de humildad. Los resultados en interna no se miden en equivalente publicitario, se miden con valoraciones reales de gente real. La interna no aporta glamour, a lo sumo, si lo haces muy bien, puede que recojas un premio…acompañado seguramente de tu compañero de RRHH.

El trabajo más valioso de la Comunicación Interna no es el de informar, es el de influir en los comportamientos de nuestro público interno para asegurarnos de que entienden y participan en la puesta en marcha del proyecto estratégico, que se sienten orgullosos de trabajar en una empresa que les cuida y les desarrolla (políticas RRHH), que comparten sus valores con los de la compañía (campañas de Cultura, RSE y Voluntariado), en definitiva, que se sienten fans de nuestra organización y así lo van a transmitir a su alrededor.

La que ha sido durante tiempo apodada “la hermana pobre de la Comunicación” es para muchos una disciplina molesta de liderar, por eso algunos delegan tan fácilmente su gestión en RRHH quienes se están haciendo con el control de aquel que puede ser el primer embajador de las empresas: su propio empleado.

Sinceramente, no pretendo hacer un alegato ni por unos ni por otros, simplemente es un aviso a navegantes sobre lo que está ocurriendo y las consecuencias que puede tener esta despreocupación por la herramienta que nos permite influir en uno de los públicos más importantes para nuestra profesión. Cuando un Dircom duda en Comunicación Interna, nacen departamentos como los muy comunes ahora de Personas y Comunicación Interna, que por lo general lo están haciendo francamente bien.

Amigo Dircom, ¿qué pasará cuando la interna y el Employer Branding estén en RRHH, las redes sociales las gestione Marketing, el Voluntariado Corporativo lo dinamice RSC y las redes sociales corporativas las lidere Innovación?. Pues siento decirte que habrás perdido más de un tesoro.

 

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