¡Ya hace un año! Es curioso como en ocasiones el tiempo parece volar…es la sensación que tuve ayer cuando, delante de un aforo de unas 40 personas en un bar de Barcelona, contaba que hace un año lanzábamos nuestra red social corporativa en Cetelem. Desde que nosotros nos “enredamos” son muchas las empresas que han adoptado estas nuevas plataformas colaborativas y que viven en un camino de transformación cultural profundo…o al menos eso deberían potenciar.

La transformación cultural fue de hecho el tema principal de mi charla en el #Ysehizolaluz que tuvo lugar anoche en un formato afterwork, de 19 a 21h, y que Zyncro organizaba por segunda vez. El primero lo animó mi amigo Alejandro Formanchuk, que nos contó su visión sobre la Comunicación Interna 2.0.
A mi, Zyncro me propuso un reto ilusionante…me pidió que contase cómo hacer para que una comunidad pase de 10 a 10 000 usuarios, qué transformación cultural se debe llevar a cabo para hacer que sea un éxito y sacarle el mayor partido a la plataforma.
Efectivamente creo que muchas de las empresas que no consiguen hacer despegar sus plataformas colaborativas suelen cometer el mismo error: pensar que la tecnología transformará al usuario. Pero ¿has probado a darle un iPad a tu abuela? Mi niño de 3 años sí que curiosamente, sin que nadie le haya enseñado nada, lo sabe utilizar de maravilla y le enseña a su abuela como usarlo. Pero claro, diréis, él es un nativo digital…cierto, pero sobre todo creo que él se adapta a la nueva herramienta porque no tiene barreras ni miedos. No sabe que repercusiones tiene equivocarse en su uso y lo aprovecha con total creatividad.
A medida que crecemos y nos convertimos en adultos nuestra capacidad creativa disminuye y la educación nos vuelve más cautos e inseguros en el uso de nuevas tecnologías. Y cuando se trata de hacerlo dentro de la empresa aún más. Una organización tiene fuerzas de poder internas que condicionan nuestra forma de relacionarnos y de disponer de los recursos libremente, algo que hay que tener en cuenta cuando potenciamos el uso de herramientas colaborativas.
Aquí es donde la Comunicación Interna 2.0 juega su mayor papel limando miedos y luchando contra el desconocimiento, potenciando una cultura abierta y colaborativa, motivando la creación de nuevos líderes 2.0 y jugando el Pigmalión con los colaboradores para hacerles crecer en su talento.
Y es que hablar de redes sociales corporativas no es un tema tecnológico sino cultural. La tecnología “per se” no induce a la colaboración. Habrá que trabajar en la creación de un entorno de libertad creativa, potenciar las conexiones emocionales entre los usuarios y hacerles sentir que son usuarios Premium.
El éxito de tu plataforma colaborativa dependerá en gran medida de tu capacidad para convencer a tu dirección. Sólo si les hablas en su lenguaje, si conviertes la red en un potente business driver que arroje indicadores de mejora en la productividad y la eficiencia conseguirás ganarte la confianza de tu dirección. Este paso es esencial para poder generar ese necesario respeto que te permitirá mentorizar a tu jefe y convertirlo en un líder 2.0. Si lo consigues, habrás dado un paso enorme en la adopción de la nueva cultura ya que actuará de motu propio dando ejemplo, condición esencial para la implicación del resto de la empresa.
Tu preocupación deberá centrarse ahora en la creación de contenidos y la dinamización de los promotores de la herramienta para asegurarte que el valor de compartir se convierte en un hábito cultural que genere orgullo. ¡Todo un reto!
Para los que no pudisteis estar con nosotros aquí os dejo el video resumen que han preparado los chicos de Zyncro:

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